Etiquetas

, ,

Siempre que publicas algo en las redes nunca faltará quien busque contrariarte, echándote en cara que en “otros lugares lejanos” también sufren y de peor manera que tú. Ya hablé al respecto en la entrada Reductio ad DAESH: Considerando los problemas del primer mundo, ojalá la puedan leer. Pero si no les sobra el tiempo aquí un resumen:

“La corrupción nos parece un mal menor comparado a la clase de violencia perpetrada en Estados como Tamaulipas o Guerrero. De hecho, la corrupción no es algo que se considere ‘violento’ por parte de los capitalinos. Es más, creo que la consideramos algo ‘tolerable’. El considerar que nuestros problemas son menores por oposición a la violenciavivida en otras localidades es una evidente falacia”

No porque en otros lugares se encuentren peor que nosotros, forzosamente debemos aceptar las condiciones en las que vivimos de manera sumisa. No hay que ser tan cobardes como para retraer nuestras opiniones públicas respecto a la corrupción del país, sólo por considerar que éstas terminarán por herir la sensibilidad de quienes sufren más que nosotros. Quizá esa violencia sin sentido sea una consecuencia indirecta del silencio y la cobardía que sentimos “más tolerable”.

Siguiendo esta línea, debemos considerar lo que casi en todas las portadas de los diarios de hoy se publica como el bloqueo que los senadores PRIístas [aunque también figuran otros partidos] a la Ley General de Responsabilidades Administrativas, también conocida como Ley 3 de 3; una propuesta que  permitiría «canalizar la indignación social en un esfuerzo constructivo que busca forjar gobiernos más honestos».  Lo que buscaba esta ley, entre otras cosas,  era obligar a los servidores públicos a hacer públicas tres declaraciones, para contender a un cargo: declaración fiscal, de intereses y patrimonial.

El día de ayer, 59 legisladores votaron en contra de los más de 630 mil firmas de mexicanos. Esta es la lista de la votación:

  • A favor: 51
  • En contra: 59
  • Abstención: 1
  • No votó: 17 Fuente:

Finalmente, lo que terminó por aprobarse fue una versión modificada que permite a los funcionarios públicos abstenerse de hacer esas declaraciones, si éste así no lo desea. Fuente: Milenio. Lo más sorprendente fueron los senadores del PT, quienes después de organizar una serie de protestas en contra de que se les retirara el registro a su partido decidieron abstenerse de votar, inclinando la balanza hacia la bancada del PRI. Fuente: Excélsior

Debemos llamarlos por su nombre, ellos son los senadores: Manuel Bartlete, Layda Sansores, Martha Palafox, Marco A. Blasquez, Héctor Menchaca y Manuel Merino. Hoy sus nombres quedarán en la infamia de quien pudo haber hecho la diferencia y prefirió  callar.  Eso señores se llama cobardía y tan cobardes son los representantes como sus representados. Muchas felicidades PT, acabas de firmar tu disolución como partido. Te salvaste por poco, pero ahora sí que te lo ganaste a pulso. Personalmente no votaré por ningún partido que les brinde cobijo una vez que quede disuelto.

Anuncios