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Un estudio realizado por investigadores de la Universidad Estatal de Pensilvania y la Universidad Duke reveló que las llamadas “competencia sociales”, como el respeto y la tolerancia, redujeron la probabilidad de necesitar asistencia pública y de tener problemas con la justicia en comparación a los índices valorativos otorgados en los colegios.

El estudio consistió en examinar de qué manera las habilidades ‘no cognitivas’ influían en el desarrollo de 753 niños y niñas que vivían en cuatro localidades estadounidenses. El proyecto dio inicio cuando los pequeños estaban en el jardín de niños y concluyó veinte años después, cuando los participantes tenían unos 25 años. EL objetivo del estudio buscaba obtener información para ver si las ‘competencias sociales’ de los niños sirven para predecir el comportamiento en la edad adulta.

«Se desarrollaron modelos de estudio tomando en cuenta características de los niños y de sus familias, entre otros, el género, origen étnico, presencia o no de padre y madre, nivel socioeconómico, agresión infantil (tanto en la escuela como en la casa), y habilidades académicas. Los maestros evaluaban a los niños en función de su forma de relacionarse con otros niños; por ejemplo: “coopera con sus compañeros”, “ayuda a los demás”, “comprende sentimientos ajenos” y “resuelve problemas sin ayuda.»[i]

El estudio concluyó que las llamadas ‘competencias sociales’ fueron significativamente predictivas de varios resultados alcanzados después de dos décadas: que los participantes se graduaran de la escuela preparatoria, que terminaran una carrera y consiguieran trabajo.[ii]

Es incierta la cantidad de dinero que esta clase de ciudadanos ‘competentes socialmente’ le reditúan al Estado. Según fuentes, para el 2011 el ingreso medio de los hogares estadounidenses era de $50, 500 al año, no obstante esto no está considerando el gasto que el ciudadano medio le ahorra al gobierno. Considerando los $173 billones de dólares que el Estado gasta en materia de seguridad pública, cabría preguntarse ¿Cuánto es lo que estas ‘competencia sociales’ nos ahorran ( A TODOS, aunque suene redundante) en lo concerniente al gasto público?

DataSegún Zósimo Camacho del diario Contralínea:

«Entre 2006 y 2015, México triplicó su gasto en seguridad pública. Si en el último año de gobierno de Fox se ejercieron 50 mil 936 millones de pesos en esta función, para el segundo año de Peña Nieto el monto alcanzará los 153 mil 419 millones. Los incrementos más abruptos ocurrieron durante el sexenio de Calderón. Sin embargo, el país es más inseguro, más violento y los delincuentes más impunes.»

Esto cobra señales alarmantes cuando el 99% de los delitos denunciados en México permanecen impunes, según un reciente estudio publicado por la Universidad de las Américas de Puebla. El estudio estima que «Debido a la “pérdida de tiempo” y la “desconfianza en la autoridad”, los mexicanos denuncian solamente siete de cada 100 delitos de los que fueron víctimas, por lo que existe una “cifra negra” de 92.8% respecto a los delitos no reportados, de los cuales, solamente el 4.46% de los delitos registrados por las autoridades derivan en alguna sentencia condenatoria.» El informe estima que no son más del 1.4% los delitos que son castigados.

Por lo que es más que pertinente preguntar ¿Y a mí para qué #$%& me sirve la tolerancia, en un contexto tan desolador? La respuesta está implícita, pero creo que deberíamos sacarla a flote. Nos urge comenzar a trabajaren un proyecto educativo sustentable y no meras ‘reformas’ sexenales cuyo interés es más propagandístico que educativo. Piensen que ésta sería una alternativa para salir de la crisis en la que estamos inmersos (TODOS, de nuevo, aunque les sangre el hocico a esos clasemedieros que sólo piensan en ellos mismos).

[i] Texto contenido en las Ráfagas de la revista ‘¿Cómo ves? #207’ De la UNAM.

[ii] Jones, D. E., Greenberg, M., & Crowley, M. (2015). Early Social-Emotional Functioning and Public Health: The Relationship Between Kindergarten Social Competence and Future Wellness. American Journal of Public Health, 105(11), 2283–2290. http://doi.org/10.2105/AJPH.2015.302630

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