Etiquetas

, , , , , ,

Han pasado veinte años desde que los líderes de Bosnia, Serbia y Croacia firmaron los acuerdos de Dayton, en el 14 de diciembre de 1995. Los acuerdos trajeron una paz perdurable hasta nuestros días, no obstante, el territorio bosnio siendo un territorio manchado por la guerra.

La edad de aquellos niños, que crecieron esquivando las balas de los francotiradores, está llegando entre sus veintes o treintas; pero los recuerdos de la guerra siguen rondando en su memoria.

En Sarajevo, la ciudad capital, los residentes siguen rodeados por escombros del conflicto. En calles aledañas, pintadas en la pared,  anuncios publicitarios dicen el nombre de “Srebrenica”, la ciudad donde 8,000 bosniacos –bosnio-musulmanes- fueron asesinados por las fuerzas serbias. Las construcciones por todos lados están horadadas por agujeros de balas.Dayton.jpg

Para ponerle fin al conflicto, los Estados Unidos implementaron los tratados de Dayton. Dichos tratados dividieron el país en dos entidades: La primera, la Federación Bosnia, se volvió el hogar de la mayoría de la población Bosniaca y Croata residente en Sarajevo. La otra parte, la República Srpska, es el hogar de los pobladores serbios.  Mucha gente joven en Bosnia sigue separada por etnias heredadas por la guerra. Viven en una ciudad dividida y regida por políticas regionalistas, medios nacionalistas y escuelas segregacionistas.

Pese a que los crímenes de guerra fueron perpetrados por ambos lados, algunos reportes de la CIA culpan a los serbios por más del 90% de las atrocidades. Las fuerzas serbias sitiaron Sarajevo por casi cuatro años; el cerco más largo en la historia moderna. Las divisiones políticas todavía son latentes en la ciudad, el desempleo juvenil es uno de los más altos del mundo, cercano al 60% de la población joven, de acuerdo al Banco Mundial.

Por años, expertos han señalado cómo es que los efectos de la guerra han repercutido en las generaciones posteriores a través de sus efectos psicológicos. El trauma puede ser transmitido de los padres, quienes experimentaron la guerra de primera mano, hacia sus hijos, quienes tienen sólo recuerdos vagos.

“La gente tiene hambre y no se les da otra cosa para comer sino nacionalismo”

Fuente: Al Jazeera

Anuncios