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Hasta ahora los viajes en el tiempo son una mera hipótesis sin posibilidad de ser comprobada. Los únicos viajeros en el tiem933229-rip_van_winklepo somos los que día a día lo ven pasar, lo perciben, los buscan medir, o lo sufren a través de los estragos que hace en su cuerpo y mente. Nosotros, los viajeros en el tiempo sólo podemos ir hacia una única dirección: hacia adelante.

Basado en la mecánica newtoniana, en donde el tiempo es establecido como una magnitud absoluta, el filósofo alemán Immanuel Kant redefine al tiempo (y al espacio) como formas puras de la intuición a priori. Más de tres siglos tuvieron que transcurrir para que la mecánica relativista viniera a revatir esta portentosa tesis.

Una de las maneras más accesibles para iniciarse en el terreno de la mecánica clásica y su contra-argumentación relativista, se encuentra en la Paradoja de los gemelos, formulada por Einstein. En ella establece que la medida del tiempo no es absoluta, por el contrario. El tiempo depende del estado en movimiento relativo al individuo que lo busca medir.

Dados dos observadores, digámoslo así idénticos y separados por situaciones que llevan al primero (A) a viajar hacia una estrella en una nave espacial, a una velocidad cercana a la velocidad de la luz, y al segundo (B) a permanecer en la tierra en espera de su hermano. Transcurrido el viaje, acontece que A es más joven que B. Esto se debe a que el tiempo de B fluye más rápido o “normalmente” a comparación de A. La diferente medida de tiempos depende del estado en movimiento relativo entre ellos, pero también de la gravedad a la que se sometan. La paradoja sucede cuando A calcula el tiempo transcurrido, concluyendo que, por el contrario, al haber sido él quien viajó a velocidades cercanas a la luz, debió haber sido B quien envejeciera de facto.

Aquí la paradoja explicada de manera más didáctica:

Y ustedes se preguntarán ¿Qué tiene que ver esto con un cuento de hadas, ambientado antes, durante y después de la guerra de independencia de los Estados Unidos, en el que un campesino de nombre Rip Van Winkle se queda dormido durante veinte años y despierta sorprendido cuando sus alabanzas al rey Jorge III ya no son bien recibidas por los aldeanos de su pueblo; de los que cabe mencionar ya no reconoce ni le reconocen?

Bastante, si consideramos que la estructura básica que compone el cuento de Washington Irving, publicado en el libro titulado The Sketch Book of Geoffrey Crayon, el año de 1819, se asemeja bastante al impacto que tendría el gemelo A al bajar de su nave y ver a su hermano veinte años envejecido; cuando la percepción del tiempo y la historia no ha transcurrido para él, más allá de unas cuantas horas de sueño.Kuniyoshi_Station_38

Los antecedente de Rip pueden ser rastreados en un pequeño cuento alemán titulado Peter Klaus de Johan Karl Christoph Nachtigal. La única diferencia se encuentra en que, mientras la historia de Rip sucede en las montañas de Catskill, Nueva York, la historia de Peter sucede en un pueblecillo alemán llamado Sittendorf.

Su estructura no es nada nueva, la podemos encontrar en la historia de Honi ha-M’agel de la tradición hebrea, en los Siete dirmientes de Éfeso de la tradición cristiana, Urashima Taro de la tradición japonesa. En las islas orcadas, al norte de Inglaterra -de donde procede el padre de Irving- existe una historia similar donde un violinista borracho, oriundo de Steness, permanece dos horas festejando con una especie de duendes; cuál fue su sorpresa al constatar que han transcurrido quince años desde su partida. También existen similitudes en la historia irlandesa de Niamh y Oisin.

Cuenta Diógenes Laercio que Epiménides de Cnosos -uno de los siete sabios de la antigua Grecia- durmió durante ciento cincuenta y siete años en una cueva adyacente a la ciudad de Creta. Del mismo modo en la tradición hindú -cuenta el Bhagavata-purana- se encuentra Muchukunda, hijo del rey Mandhata, Historias similares hay muchas y adaptaciones del mismo personajes hay todavía más.

Siendo un poco más laxo, podemos asumir a La Odisea, como uno de sus antecedentes más antaños. Odiseo vuelve a casa después de veinte años de ausencia cuando en el canto XVI es reconocido por Telémaco, su hijo. Como le sucede a Rip con la tripulación de Henry Hudson, Odiseo desciende a los infiernos donde consulta al sabio Tiresias; del mismo modo les sirve de beber, Whisky (moonshine) en el caso de Rip, sangre en el caso de Odiseo. No obstante, esta similitud se rompe cuando se aprecia que, en vez de enfrentar sus problemas, Rip parece estar más cómodo evitándolos, no obstante cuando se trata de su sueño prolongado, ya no se encuentra en sus manos haberlo hecho.

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