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Saludar de manera informal puede realizarse a corta o larga distancia, en general tiene un carácter laxo y no existe mucho inconveniente. Si se encuentra a larga distancia, uno podría simplemente levantar y agitar la palma de la mano. No está bien indicado que se salude de esta manera en un lugar solemne, como un templo o un recinto facultativo. Quizá la mejor forma de saludar a distancia, para esta clase de lugares, podría ser una ligera inclinación de la cabeza. Bastaría con arquear las cejas en señal de asentimiento.

Mandar saludos por la radio o cualquier otro medio es de pésimo gusto, eviten hacerlo. La persona a quien se saluda probablemente no lo estará escuchando y si lo hace se sentirá expuesto públicamente. Bajo ninguna circunstancia, y por más informal que sea la persona a quien saludamos, se deben proferir gritos para llamar su atención. No te hagas el chistoso extendiendo tu brazo, emulando el saludo fascista; sepa usted que esa fue la causa por la que el futbolista Giorgios Katidis puso en riesgo su carrera. Tomar esto último tan a la ligera es causa de expulsión en cualquier lado. Date cuenta que el saludo habla más de ti que de la persona (o comunidad de personas) que te encuentras saludando.

Suele pasar que, en medio de dos personas que se saludan a distancia, se encuentre una tercera persona que se sienta aludida; pero al notar su embarazoso error se encuentre él mismo avergonzado. En casos como estos lo más indicado es sonreírle cortésmente y  saludarle de todos modos, por mera consideración.

La distancia no sólo es física, también puede ser moral. Si una persona manda saldos a un mutuo conocido a través de ti, tu deber moral es reducir esa distancia al conservar tu palabra y transmitirle el saludo a la persona en cuestión.

El saludo informal a corta distancia es mucho más complejo y depende en gran medida de las convenciones locales que se haya establecido entre camaradas. Saludar con las manos en los bolsillos es de mala educación, así como n ver directamente a los ojos. Esto último puede variar si se trata de otras culturas ajenas a la occidental. Si se encuentra en alguna comunidad indígena, apartada de la urbe, es importante preguntar o como mínimo documentarse al respecto de los usos y costumbres que se suele utilizar al presentarse uno mismo. Bajo ninguna cirunstancia se debe imponer el propio parecer a otras agrupaciones sociales.

Un saludo firme debería bastar para presentarse uno ante una persona de manera formal  semi-formal. No se aprieta demasiado la mano del otro, ni se la rosa lánguidamente la firmeza no implica lastimar ni menospreciar. En los extremos de firmeza, es decir le falta o exceso, se está menoscabando a la persona saludada. Esta clase de saludos requiere de cierta prudencia.

En Japón se inclina el torso, en lugares como Argentina, por ejemplo, se saluda besando en la mejilla a las personas de manera indistinta; en México eso es exclusivo de saludo a las mujeres; en ciertos países de Europa se besa en las dos mejillas; en Rusia se besa en los labios, además de las mejillas. El beso como saludo es una costumbre muy extendida en todo el mundo y varía en sus distintos contextos. «Las costumbres, piensa El Viajero, son como el propio ombligo. Absolutamente natural para el portador, y sorprendentemente particular para el que mira.»[1]

Ciertos grupos urbanos, como pandillas, o asociaciones religiosas, suelen agregar ciertos detalles al saludo convencional. Es prudente señalar con amabilidad que no se pertenece a esa colectividad, después de todo no se está en su propio medio; o en caso de serlo, seguir el juego para no desencajar.

No siempre se está en disposición de saludar. No presiones de más, siempre espera a que te saluden. A nadie le gusta ser obligado a saludar, debe usar su propio criterio, se puede ser libre de adoptar la postura de August Ladmesser por ejemplo (foto de arriba). Nadie está obligado a saludar a nadie, es un mero acto de cortesía y como tal se debe atener a ciertas reglas que van aumentando gradualmente conforme la formalidad de la situación. Es momento de revisar el saludo semi-formal.

[1] http://edant.clarin.com/suplementos/viajes/2006/04/09/v-01001.htm

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