Etiquetas

, , , , , ,

El arte de saludar. Cuestiones de #Etiqueta

La persona a quien debemos la atención de saludarla, es también digna de

que le manifestemos en este acto que su presencia nos es agradable.

(Manual de Carreño, XI,18)

 

La primera impresión siempre cuenta a la hora de conocer a una persona. Más allá de su aspecto, su ropa, su acento o sus “talla” cuenta mucho la manera en que te saludan. Algo tan sencillo como saludar puede terminar por convertirse en un terrible agravio si uno no lo hace con propiedad. No se suele saludar a las personas desconocidas, sólo en el caso que dicha persona ostente un cargo importante. Las personas que son saludadas son amigas, amigos, familiares, vecinas, compañeros de trabaja, seres queridos en general. Muy raras ocasiones se saludo a quien no se quiere, ello por compromiso o porque se siente presionado de una u otra forma; como cuando en Navidad tenemos que abrazar hasta el novio en turno de la prima.

No comprendo desde cuándo se han venido insertando en el grueso de la población ese saludo estilo hip-hop de “chocar los puños”, pero eso ya dice demasiado de la manera en la que te diriges. Por supuesto que nadie tendría por qué rechazar un saludo, aunque ya se haya saludado con anterioridad. Nadie es “sobresaludado” es lo que suelo decir a las personas que, sienten, haberme saludado con anterioridad.

Una sonrisa, un “hola qué tal”, alzar la palma de la mano (en señal de que no se lleva un puñal que lo tome desprevenido con la guardia baja) lo mismo que un saludo militar en caso encontrarse en el contexto (de lo contrario es algo de muy mal gusto en un entorno civil). No siempre se debe ser tan formal como para desearles “Buenos días, noches, tardes, etc.” a las personas con las que diario uno se saluda un “Hola” basta. Pero en caso de requerirlo debemos revisar las múltiples maneras en las que uno es capaz de ofrecer un saludo de manera urbana y civilizada, siguiendo los lineamientos de nuestro querido “manual de Carreño”. Por supuesto se omitirán elementos obsoletos como si uno se debe bajar de su caballo antes de entrar a una iglesia a saludar al párroco.

Dividiremos el presente escrito en tres actos: El saludo Informal, el saludo semi-formal y el saludo formal. Cada uno representa diferentes aspectos del “arte de saludar”, por tanto diferentes maneras de expresarse propiamente, dependiendo de lo que la ocasión amerite.

Saludos.

Anuncios