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El spoiler al manual de Carreño

Nota: Deliberadamente he elegido películas de antes del 2000 para no andar spoileando a los cinéfilos. Nadie puede considerarse como tal si no ha visto Scarface de Brian de Palma o Braindead de Peter Jackson, además de no revelar asuntos relevantes en las últimas temporadas de las series.

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Ejemplos de Spoilers

Spoiler es una palabra confusa para el hispanohablante, es uno de esos términos que los anglófilos solemos utilizar al ver las series de televisión y evitar que alguien más nos “eche a perder” algún punto medular de la trama (ya sea éste el final o el acontecimiento que subyace al nudo de la historia).

Para un cinéfilo no hay nada peor que algún cretino le eche a perder el final de una película. Algo así como revelar qué o quién es Rosebud en Ciudadano Kane (1941)  ¿Pero qué pasa cuando es el mismo título el que deliberadamente lo echa a perder?

Ejemplos hay varios. Personalmente recuerdo uno de los primeros largometrajes de Peter Jackson titulado: Tu madre se comió a mi perro (1992). En verdad cuando la mamá se comió al perro no fue ninguna sorpresa para mí, aunque no negaré que me dio gracia. También se encuentra Liberen a Willy (1993) donde ¿Adivinen qué? Liberan a Willy.

Ocurre Spoiler-Alerten nuestros días que muchas de las películas que se están produciendo sólo  son Remakes de alguna otra película que tuvo mucho éxito en su tiempo. Por otro lado puede haberse vuelto una película de culto, al grado de que ya todos conocemos lo que va a ocurrir. No obstante queremos pretender que no es así para poder disfrutar de una buena tarde dominguera con una película que no te dará sorpresa alguna, más allá de uno o dos saltos argumentales. Para muestras bastaría mencionar dos de las series más exitosas de los últimos años: Game of Thrones y The Walking Dead. La primera es una adaptación de los libros de George RR Martin, la segunda de los comics de Robert Kirkman. NO HARÉ SPOILERS, descuiden fans de TWD y GOT.

En muchas ocasiones por cuestión de presupuesto o disposición de los actores en turno los cambios argumentativos suelen alterar la secuencia histórica de la adaptación televisiva, colocando en su lugar un sustituto que equilibre el argumento en relación al texto de donde se adapta. Lo vimos con la muerte de Andrea y la importancia que se les dio a personajes como Daryl Dixon en compensación a la total ausencia de Tyresee (crucial para el comic) en TWD. Pero también lo vimos en la Boda Roja; en el libro queda abierta la posibilidad de quspoiler_alert_doomsdaye el heredero de Robb Stark sobreviviera en el vientre de Lady Talisa; por cuestiones de énfasis la primera en ser apuñalada fue ella junto con el producto. También se omiten algunos personajes quizá para no hacer la serie más confusa de lo que es, en beneficio o perjuicio de la adaptación.[1]

Lo anterior sólo para mencionar al soquete que te echa a perder toda la temporada al mencionar malintencionadamente en su cuenta de Tweeter: “No puedo esperar para ver cómo es la Boda roja #OMGGameofThrones”. Allí va uno a buscar qué es la boda roja y ¡Oh sorpresa! Ya sabes en qué ha de terminar la temporada de GOT.

Pero ¿Cómo puede uno evitar este tipo de asuntos cuando la información es tan fácilmente difundida por medios como Redes Sociales, Blogs o sitios especializados? A decir verdad quizá sea parte de nosotros mismos, uno ya se va imaginando cómo es que en la película Sexto Sentido (1999) el personaje principal tiene una relación bastante sospechosa con el chico que, casualmente, “ve gente muerta”. Uno no se sienta ingenuamente a ver una película; casi por instinto nos anticipamos al final, aunque es una cuestión de etiqueta no revelar sus propias sospechas.

Uno suele estar familiarizado con aquello que ha de acontecer en una trama si hemos sido lo suficientemente perspicaces. Por ejemplo, no nos dice nada del final de Breaking Bad que su director sea o no un gran fan de Scarface (1983), película de Brian de Palma, donde un inmigrante cubano (interpretado por Al Pacino)  es refugiado por el gobierno de EU.

Para el que sí está familiarizado sabrá que mucho de los puntos medulares de BB tienen que ver con Scarface, incluyendo su final. Cuestión de cultura general le llamarán algunos, cuestión de etiqueta le llamaría yo. Es como andar revelándoles a todos los niños la inexisspoiler_alerttencia de los reyes magos o el ratón de los dientes. Es verdad, los sacan de su ingenuidad pero al mismo tiempo es algo de mal gusto, pese a que muchos de ellos ya sospechen la verdadera procedencia de sus regalos mediante la crisis financiera de sus padres.

Quizá deba concluir con ello para ejemplificar de mejor manera: No cometer spoilers es una cuestión de etiqueta, de buen gusto, para la mínima convivencia. Debería estar incluido en la nueva edición del Manual de Carreño, ese curioso libro donde se estipulan los mínimos estándares de convivencia en sociedad; considerando ahora las redes sociales y el massmedia.

Cualquiera que tiene una idea de lo que dice ese manual decididamente sufrió de un caso de spoiler con este texto, el que no, pues bien ya ha aprendido algo nuevo. Quizá sea también algo aventurado de mi parte advertirlo, sin haber desarrollado al menos un ensayo al respecto, pero la comprensión humana va más allá de la suma total de las partes; necesariamente nos aventuramos a anticipar esa totalidad aunque no contemos con los elementos necesarios para completarla y por ende “comprenderla”. Eso señores es pura y llana hermenéutica.

[1] Se me ocurre otro ejemplo en las series. Por cuestiones totalmente fuera de control se sustituyó un personaje por otro en la serie Spartacus (2010-2013) a causa del cáncer que, lamentablemente, acabó con la vida de Andy Whitfield (protagonista de la serie).

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