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j0415t06El precio de la trasvaloración provocada por el muralismo mexicano en el contexto postrevolucionario viene con la descontextualización del discurso local para hacerlo coincidir con el discurso oficial de corte liberal; un discurso que construye el pasado indígena colonial como un pasado idílico y sin contradicciones.[1] El muralismo oficialista se encargó de conceptualizar, imaginar y plasmar las representaciones históricas e idealizadas del panteón estatal. El principal problema que obstruye el progreso político y económico, en sentido liberal, son las grandes masas analfabetas mexicanas que continúan siendo mayoritariamente rurales. Para 1950, la población rural portada6representaba poco más del 57% del total de la población mexicana; en 1990 era del 29% y para el 2010, esta cifra disminuyó hasta ubicarse en un 22%.[2]

Es posible distinguir tres etapas de desarrollo en el proceso de urbanización mexicana. La primera de 1900 a 1940, de población mayoritariamente rural; la segunda de 1940 a 1980, de un predominio urbano acelerado; y la tercera de 1980 a la actualidad de crecimiento urbano mucho más moderado.[3] Esto resulta Ciudad-Satelitesumamente relevante cuando se cae en cuenta que el muralismo fue un movimiento artístico predominantemente urbano en un contexto cuya población era predominantemente rural.

A partir de la década de los 40, además de representar el inicio de la transición de un estado marcial hacia un estado civil y de una urbanización lenta y predominio rural hacia de una urbanización acelerada y preeminente, en muchos sentidos también simboliza la consolidación del movimiento muralista después de su “época dorada”.multifamiliar-MA


 

[1] El muralismo, según la historia de bronce, no sólo como un movimiento artístico sino como “El movimiento artístico legítimo” se vuelve heredero de la corriente liberal triunfante y cuyo discurso se puede rastrear de manera lineal desde las reformas juaristas hasta su actualidad. Es por ello que cuando se propuso poner en letras de oro el nombre de Emiliano Zapata en el mismo recinto en el que estaba el de Venustiano Carranza (la cámara de diputados). Victimas y victimarios se ven absorbidos por un mismo discurso global que toma sin miramientos la historia de bronce, pulida y sin altibajos. Consultar: Salvador Palmo de Ferrer “La obra del benemérito Juárez juzgada por el Licenciado V. Lombardo Toledano”, en El Nacional, 15 de Agosto de 1931, p. 3

Quizá por ello al gobierno federal mexicano se le hace tan fácil exhumar los restos de los “héroes patrios” a raíz del centenario de la revolución. En: http://mexico.cnn.com/nacional/2010/05/30/los-restos-de-los-heroes-de-la-independencia-mexicana-seran-exhumados última consulta  el 09 de Junio de 2014

[2] Cifras del INEGI: http://cuentame.inegi.org.mx/poblacion/rur_urb.aspx?tema=P última consulta verificada el 9 de Junio de 2014

[3] Carlos Anzaldo y Eric Alan Barrón (2009):  “La transición urbana de México, 1900-2005” en la obra La situación demográfica de México 2009. CONAPO. México. pp. 53-65

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