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Las otras instituciones como la UNAM, claro ejemplo de ese afán mesiánico y de donde personalmente procedoImagen, buscan entre sus filas a los líderes que encabecen sus manifestaciones de simpatía a esto. Cuál es su sorpresa al ver que no hay. No hay un Ché Guevara, no hay un Mosh (como el de la huelga del 99) que encabece, eso no impide que se muestre un poco de simpatía al asunto y los jóvenes nos identifiquemos. Todos nos quedamos de ver en la “Suavicrema” o “Estela de luz”, gran elefante blanco del régimen calderonista.

-Piensan como PRIistas- les reprocharán los de la Ibero a los colectivos #Yosoy132 que surgen en todas las universidades públicas y privadas.  Inclusive surge un movimiento reaccionario denominado “Generación México”, pero no logran detener estas protestas ni simbolizan nada en particular comparado a su rival.

Pese a todo Peña Nieto toma la presidencia a través de la compra del voto con tarjetas electrónicas  del supermercado Soriana. Algunos dirán que esto fue un movimiento político legítimo otros dirán lo contrario, ciertos sectores achacarán la deshonestidad de los que vendieron su voto otros se indignarán por no haber podido conseguir más de este río revuelto.

He de concluir con la siguiente reflexión sobre los objetivos y características del movimiento.

Si por un lado uno de los objetivos de #Yosoy132 era el de romper el cerco mediático impuesto por las televisoras más poderosas de la República, lo logróImagen de alguna manera. Si por otro lado se constituye como un movimiento antiPRI el triunfo de Enrique Peña Nieto viene a opacar ese esfuerzo; no obstante mostró un modo alternativo de influir y resistir políticamente sin encontrarse cooptados por la partidocracia mexicana o alguna organización sindical.

Es por ello que reflexiono al respecto de sus características principales. El movimiento #Yosoy132 se distingue del modo de ejercer política desde el paradigma presidencialista en que:

Es un movimiento pormenorizadamente capitalista, pero ojo no por ser capitalista se es simpatizante neoliberal: Los 131 integrantes iniciales tienen los medios necesarios para sustentar sus estudios en una universidad privada, es por ello que no temen represalias institucionales, la autonomía es garantizada por sus colegiaturas. Del mismo modo tienen los medios de adquirir teléfonos celulares, videocámaras, acceso remoto de internet, etc. pero al mismo tiempo simpatizan con el uso público de los servicios de comunicación como internet.

ImagenEs un movimiento anónimo: No existe en los 131 integrantes algún interés de encabezar el movimiento, por tanto, no hay cabecillas a las que se les pueda centrar campañas de desprestigio a las que están acostumbradas las políticas PRIistas. Los llamados “lideres” son rápidamente desdeñados y fuertemente criticados, como sucedió con Antonio Attolini. Algo que dejó ver el post oficial de #Yosoy132: “ #YoSoy132 no tiene líderes para evitar que la incongruencia de una persona afecte a todos. @AntonioAttolini, oportunista, vendido”.

Es un movimiento espontáneo y efímero: Este rasgo evita que tengan posibilidad de que se formen grupos de poder susceptibles e ser manipulados por los partidos políticos de izquierda o derecha. #Yosoy132 tenía fecha de caducidad y esa fue el momento en que se deliberó a EPN como ejecutivo de la nación.

ImagenQuizá sea algo característico de nuestra generación que los movimientos sociales no puedan ser efectivos si no tienen estas tres características. Es innegable que el avance del capitalismo ha conformado nuestro modo de vida al punto de hacer de nuestra existencia algo impensable sin el uso de las redes sociales como Twitter o Facebook, o servicios de red y comunicaciones que, extraoficialmente generan un discurso alternativo al “oficial”.

Finalmente es el estado quien ve su agencia política cada vez más reducida. O son las grandes empresas trasnacionales las que configuran la información, imponiendo por un lado las figuras públicas que más les convengan o por el otro, cooptando, por medio del cabildeo, sus intereses particulares por los colectivos. O en nuestro caso es la ciudadanía, pero más específicamente los jóvenes que tomamos participación en el haber político, sin conformarnos con la situación de miseria y censura en la que hemos vivido los últimos años. Siempre es un buen momento para cambiar.

Yo fui 132 y seguiría siéndolo. Si no ardemos juntos ¿Quién iluminará esta oscuridad?

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