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Siendo precisos, el pretérito pluscuamperfecto del subjuntivo o subjuntivo imperfecto del verbo haber, el “hubiera” viene a ser un pecado mortal del credo de todo historiador; especialmente si su estudio se encuentra apoyado por un aparato historiográfico “libre de todo impulso poético”. Frente a eso debo decir: El que se sienta libre de pecado que tire la primera piedra, Imagenporque cuando se trata del desconsolante discurso del “hubiera” muchos de nosotros hemos caído de una u otra forma aunque no profesemos la fe del historiador. Que si no se te hubiera olvidado las llaves, que si no me hubiera descuidado del colegio desde el principio, que si mi jefe me hubiera tenido confianza, lo ciertos es que el hubiera se vuelve chocante cuando la abrumadora trabazón de hechos hace más que evidente que el error de cálculo, que bien pudo haberse corregido a tiempo para mejor -a ojos de quien sobre “hombros de gigantes” puede apreciar todo el panorama histórico de su tiempo y prefiere imaginarse otra situación, otro tiempo, otra realidad.

 

El término Ucronía se le atribuye a Charles Bernard Renouvier, filósofo de corte neokantiano cuya obra Ucronía: La utopía en la historia: Bosquejo histórico apócrifo del desenvolvimiento de la civilización europea, no tal como ha sido, sino tal como habría podido ser[1]. Literalmente significa lo que no tiene tiempo, y por tiempo se refiere al tiempo del que la historia puede dar fe. Equivale a la Utopía, la Ucronía se refiere a “lo que hubiera pasado si…” y supone un cambio radical del rumbo de la historia. Renouvier toma como punto de partida el surgimiento del cristianismo, que por una serie de disposiciones romanas se hubiera quedado confinado en oriente y seguido allí mismo su evolución interna.

Siguiendo esta idea ¿Qué hubiera pasado si Díaz no se hubiera aferrado al poder y dejado aconsejar por sus ministros? ¿Qué hubiera pasado si en efecto Bernardo Reyes sucediera a Porfirio Díaz en el mandato? ¿Se hubiera reelegido a perpetuidad como su antecesor? ¿Eso hubiera sido permitido por el grupo de “los científicos”? ¿Qué excusa hubiera tenido Madero para fundar el partido “antireeleccionista” si Díaz no se hubiese reelegido al pasar la estafeta a Reyes?Imagen

¿Qué hubiera pasado si Reyes no se levantara en contra de Madero y hubiera mantenido un perfil bajo, tras el levantamiento? Quizá hubiese sido considerado como el legítimo dirigente del país después del asesinato de Madero y la partida de Díaz del poder. ¿Qué hubiera pasado si, después de haber sido liberado, decidiera no atacar el Palacio Nacional? ¿Qué hubiera pasado si Lauro Villar no hubiese convencido a los cadetes que tomaron Palacio Nacional de defenderlo en vez de tomarlo? Entonces Reyes no hubiese muerto o en todo caso ¿Qué hubiera pasado si después de la refriega entre Bernardo Reyes y Lauro Villar el primero fuera derrotado, dando origen a la tragedia personal de Alfonso Reyes, pero respecto a la integridad del general Lauro Villar hubiera pasado indemne?Imagen

Por supuesto que lo que hubiera pasado es que Lauro Villar continuaría al frente de las fuerzas federales de defensa, leales al presidente Madero. Eso hubiera evitado su asesinato y el estallido de la Revolución. Porque, por supuesto, si Lauro Villar no hubiera resultado herido en el omóplato tras la refriega con Reyes en el Palacio Nacional, éste no hubiera sido sustituido por Victoriano Huerta. Estando Huerta fuera de juego y Reyes muerto, Henry Lane Wilson no hubiera estado tan seguro de redactar el “Pacto de la Embajada” donde se desconoce al presidente Madero en pro de los intereses extranjeros, particularmente los intereses
estadounidenses y el fin de las hostilidades. Quizá el intervencionismo gringo no se hubiese aminorado pero sí contrarrestado en un momento crucial que H. L. Wilson supo aprovechar.

Estando Madero “vivito y coleando” se hubiera renovado el gabinete presidencial y, con el tiempo, también se hubiera renovado el senado, en su mayoría leal al presidente Díaz. Claro que esta parsimonia maderista no hubiera evitado el levantamiento de Emiliano Zapata y la urgencia de una la repartición agraria en el estado de Morelos. Quizá Zapata no hubiera sido el héroe y mártir, como hoy en día se le considera, ni Villa. El proyecto de la redacción de una nueva constitución mexicana se hubiera consumado con menor premura y Carranza no hubiera tenido que levantarse en Coahuila en contra de Huerta porque, recordemos, Huerta está fuera de juego sustituido por el general Lauro Villar. Ni Carranza hubiera sido traicionado por Obregón, ni Obregón por Calles, ni Calles por Cárdenas…       en fin, creo que la historia hubiera sido otra si Porfirio Díaz hubiese aceptado como su sucesor a Bernardo Reyes.Imagen

Dos fueron los detonantes: Las intrigas de los “Científicos” en el poder y el Intervencionismo del embajador gringo Henry Lane Wilson. Creo que para una “Ucronía mexicana” habríamos de expulsar esas dos variables. Si Renouvier expulsó al cristianismo de Europa ¿Por qué nosotros no podemos expulsar a esos dos de la historia mexicana?

 

 

[1] Traducción de José Ferrater Mora en Editorial Losada (1945), Bueno Aires.

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